He tenido vínculos con personas de todos lo credos, de todas las razas (hay uno medio negro por ahí), pero creo que, sin temor a exagerar, todos tienen una cosa en común.
Esa cosa que es analizada por mí cada vez que se presenta el caso, esa cosa me perturba, esa cosa es tan humana, ¡esa cosa es una vaina! Esa cosa es El Sacrificio.
A los 14 años una monjita muy buena, Sor Altagracia, nos hablaba un poco del noviazgo y para demostrar cómo el deseo se disfrazaba de cariño nos puso como ejemplo el novio que a manera de manipulación le decía a la novia "si me quieres, muéstramelo". Cada vez que recuerdo la frase esbozo una sonrisa porque me llega el recuerdo de las carcajadas de ese día y la cara de "no entendí" de Sor Altagracia. La monjita no notó la "amplitud de interpretación" que tiene esa frase.
Volviendo al tema, no lo sabía en el momento pero no es solo para el sexo que se utiliza el concepto, es para el manejo de todas las relaciones humanas: yo sé que mi hijo me quiere si se pone el horripilante sombrerito de marinero que le regalé, yo sé que mi amigo me quiere si me acompaña a esa aburrida charla, yo sé que mi novia me quiere si...hmmm. Ah! si me acompaña a beber con esos amigos que yo adoro y ella no soporta.
Confieso que he utilizado el "si me quieres, demuéstramelo" (ojo, no como lo dijo la monjita) miles de veces, pero ahora que caigo en cuenta ¿no se supone que el amor es algo puro? ¿Cómo yo me tomo la libertad de tomar algo puro y entrelazarlo con algo tan repugnante como El Sacrificio?
Todo lo que se hace conlleva un esfuerzo, pero es que El Sacrificio tiene además una carga emocional: lo hago aunque lo deteste, lo hago aunque no me guste hacerlo, lo hago a pesar que que no quiero, lo hago por ti...
Pero si "ti" me quisiera en verdad, ¿me obligaría a hacerlo?
Entiendo que hay circunstancias en que se necesita: bueno, no soporto a mi suegra pero no le voy a hacer pasar un mal rato a mi esposa, bueno el derecho inmobiliario me aburre pero Ecustaquio me pagó la mitad del diplomado nada más para que lo acompañara (total eso es un plus para mi hoja de vida), bueno detesto el rosa pero me voy a poner el t-shirt cuando Lorenza venga a visitarme porque ella fue quien me lo regaló.
Casos como los anteriores yo los llamara "tolerancia" porque son un sacrificio con cariño. ¡En las demás circunstancias debería estar vetado El Sacrificio!
El asunto es que como esto solo lo sé yo, que el amor es puro pero que las personas que me abrazan tienden a ensuciarlo un poco, me toca demostrar el cariño.
Y ya que me toca demostrarlo, ¿por qué no divertirme un poco pidiéndole a otros que me lo demuestren?
Luz Dalisa
